Al ser jornada de reflexión, voy a reflexionar en voz alta sobre mis votos a la candidatura local y a la Asamblea de Extremadura. Con ello no pretendo condicionar a nadie, ¡faltaría más!, ya somos mayorcitos para saber lo que juzgamos y nos jugamos como para que nos dejemos llevar por nadie. Y más en el importante día de mañana, importante porque por única vez cada cuatro años ¡DECIDIMOS NOSOTROS!, aunque no sea una decisión totalmente personal ya que nos imponen a quienes debemos votar. Después serán “ellos” los que con sus “triquiñuelas”, “intereses” y demás, nos harán creer que actúan en beneficio de todos. Cuando hablo de “ellos” me refiero a los ajenos a la política local, a éstos los considero con miras en general desinteresadas y en muchos casos altruistas.
Afortunadamente hemos crecido democráticamente hablando, tenemos los medios para enterarnos, aunque no sea con total objetividad, para decidir quienes son los menos malos, así que ejerzamos por una vez nuestro derecho y ¡VOTEMOS!, aunque sea en blanco o nulo (haciéndoles ver con esta última opción nuestro desencanto con la política), pero votemos. Recordad por ello esa frase tan cierta que dice algo así: “Si no te preocupas por la política, la política se ocupará de ti”.
¿Por qué voto a AIVA en las municipales? En primer lugar y único… ¡porque estoy convencido de su lealtad al pueblo y su compromiso con él! Poco más puedo decir al respecto. Unos lo entenderán mejor, otros buscaran un doble sentido a mi voto, pero como tengo la potestad única de ejercitarlo, irá para AIVA.
¿Por qué votaré en blanco? Esta decisión me ha costado bastante más tomarla, pero seré fiel a mi forma de entender lo que unos y otros (hablo de los dos grandes) me han ido ofertando con el paso de los años. En la oposición a nivel nacional no confío (ni siquiera ellos confían en la Justicia) y el gobierno actual me ha decepcionado y me niego a ser “borrego” de unas siglas por muy de izquierdas que quieran pintarse, prometiendo cosas que al final no ha sido capaz de cumplir, quizás porque su política ha sido dictada desde otros “lares” y no ha tenido la capacidad o la fortaleza económica para desecharla. Por tanto, ciñéndome a la Asamblea Extremeña, le doy mi voto de castigo al PSOE por la forma de ningunear a mi pueblo y la poca preocupación que tuvo en su día por aclarar la problemática existente con su candidato local.
Hay otras alternativas si, pero tampoco confío en ellas, admitiendo que habrían podido ser una buena opción para que el bipartidismo fuera desapareciendo. Esperemos que el movimiento
“Democracia real ¡ya!” no decaiga (ni lo hagan decaer con su seguro intento de ello tanto PSOE como PP) y sea el germen que nos haga de nuevo creer en los políticos.
Recordad que es una visión y una decisión muy particular y que no pido enmascaradamente el voto para … ¡NADIE!, sois mayorcitos coñ. :-) (Perdonad el grado de confianza)
Y aquel que trate de dejarse influenciar por mi reflexión, lo catalogaré de “borrego”
:-)
(22-6-11) "NO SE PERMITEN MÁS COMENTARIOS"